Consejos para educar a un perro adulto | Happy Dog Expert
Aunque el educación canina suele evocarnos a cachorros llenos de energía que empiezan su proceso de aprendizaje, es importante recordar que los perros aprenden durante toda su vida. Así que, tanto si tu perro tiene 2 como 8 años, el educación sigue siendo posible. De hecho, puede ser enormemente beneficioso para estimular su mente y fortalecer el vínculo entre vosotros.
Es cierto que los perros mayores han adquirido a lo largo de los años tanto buenos como malos hábitos, y a veces estos últimos pueden ser un poco más difíciles de corregir. Pero educar a un perro mayor no solo es posible, ¡también puede ser increíblemente gratificante! Con un poco de paciencia y mucho cariño, tu perro senior puede seguir aprendiendo, ganar confianza y disfrutar plenamente.
¿Cuándo se considera “mayor” a un perro?
Para responder a esta pregunta, es fundamental tener en cuenta varios factores, como el tamaño, la raza y la condición física del perro, ya que todos ellos influyen de manera decisiva en el educación de un perro mayor.
Los perros grandes tienden a envejecer más rápido que los perros pequeños. Por ejemplo, un yorkshire suele considerarse senior alrededor de los 12 o 13 años, mientras que un labrador lo es aproximadamente a los 8 o 9 años. Por supuesto, estas cifras se basan en estadísticas y algunos perros pueden envejecer más rápido que otros.
Lo más importante es observar a tu perro a medida que envejece, ya que ciertas señales —como un mayor cansancio, pérdida de apetito o dificultad para caminar— pueden indicar que está entrando en la etapa senior.
Las revisiones veterinarias periódicas pueden ayudarte a distinguir entre el envejecimiento normal y posibles problemas de salud que requieran atención médica. Informar a tu veterinario sobre cualquier cambio en el comportamiento de tu perro facilitará la detección temprana de posibles afecciones.

Algunos problemas de salud a los que pueden enfrentarse los perros mayores
● Problemas articulares – El dolor y la rigidez causados por la artrosis pueden hacer que moverse resulte más incómodo, por lo que tu perro puede mostrarse menos dispuesto o capaz de realizar ciertas acciones.
● Cambios en la visión – Las alteraciones en la vista, incluida la aparición de cataratas (la pupila puede verse más blanquecina de lo normal), pueden dificultar que un perro mayor vea y responda a las señales.
● Pérdida de audición – La pérdida progresiva de audición puede afectar a la capacidad del perro para responder a órdenes verbales.
● Cambios cognitivos – La disfunción cognitiva canina es similar a la demencia en humanos y puede afectar a la capacidad del perro para recordar y aprender.
¿Es posible educar a un perro mayor?
Puede resultar difícil saber cómo educar a un perro mayor o incluso preguntarse si es posible, pero la buena noticia es que sí lo es. Eso sí, es importante tener en cuenta sus capacidades físicas y mentales.
Algunos perros envejecen muy bien y siguen siendo capaces de aprender sin dificultad, mientras que otros pueden necesitar ciertas adaptaciones. Por ejemplo, sesiones de educación más cortas con pausas de descanso cuando sea necesario.
El educación ayuda a los perros a mantenerse mentalmente activos y en buena forma física. Además, tu perro disfrutará trabajando contigo y recibiendo atención, siempre que respetes sus limitaciones físicas y utilices ejercicios adecuados.

Enfoque en la propiocepción
A medida que los perros envejecen, necesitan mantener las conexiones neuronales del cerebro para conservar sus habilidades motoras. Por eso es importante trabajar la mente de tu perro mayor, permitiéndole pensar y resolver situaciones. Para ello, puedes proponer pequeños ejercicios de propiocepción.
¿Qué es la propiocepción?
La propiocepción es el sentido que nos permite percibir la posición y el movimiento del cuerpo. En el caso de los perros mayores, trabajar actividades de propiocepción —como mantener la conciencia de sus patas traseras— es especialmente importante y también constituye un excelente ejercicio.
Por supuesto, es fundamental adaptar los ejercicios a las capacidades físicas de tu perro. Un ejemplo de actividad de propiocepción es el ejercicio del mikado:
● En primer lugar, coloca barras en el suelo (por ejemplo, palos de escoba) de forma inclinada, de modo que se crucen entre sí.
● Después, pide a tu perro que camine con cuidado entre las barras sin tirarlas.
● Puedes esparcir premios entre las barras para animarlo a usar el olfato junto con la concentración.
● Si tu perro toca alguna barra, esto le ayuda a tomar conciencia de dónde están sus patas en relación con su cuerpo y le recuerda que debe levantarlas para pasar por encima.
● Asegúrate de no prolongar demasiado este ejercicio: se recomienda realizar 2 o 3 recorridos entre las barras varias veces por semana.

Consejos de educación para perros mayores
- Reduce la duración de las sesiones de entrenamiento – El primer consejo al aprender cómo educar a un perro mayor es centrarse en sesiones cortas. Los perros mayores suelen cansarse con mayor rapidez y, como consecuencia, pueden perder la motivación.
Si les ofreces sesiones breves y divertidas, es más probable que se mantengan concentrados y con energía durante los ejercicios.
- Trabaja con pequeños ejercicios de propiocepción – El ejercicio del mikado es un excelente punto de partida. Presta especial atención a las articulaciones de tu perro, evitando ejercicios de equilibrio o actividades en altura que requieran que suba o trepe.
También puedes probar a realizar los ejercicios sobre superficies blandas, como esterillas de espuma, para proporcionarles mayor apoyo y comodidad.
- Llévalo a nadar durante periodos cortos – Si a tu perro le gusta el agua, llévalo a nadar brevemente para relajarse y trabajar sus músculos de forma suave. Para fortalecer la musculatura en el agua, es mejor que camine en una profundidad adecuada para andar, en lugar de nadar.
Asegúrate de estar atento a las señales de cansancio durante las sesiones de entrenamiento. Si tu perro se muestra fatigado, detén la actividad y opta por sesiones más cortas y frecuentes.
- ¡Haz que la experiencia sea positiva! – Los perros mayores necesitan visitas al veterinario con más frecuencia, por lo que es importante ayudarles a vivir estas experiencias de la forma más positiva posible. Habla con tu veterinario sobre maneras de reducir el estrés de tu perro.
Esto puede incluir visitas de “prueba”, en las que lo único que ocurre es que tu perro recibe premios y elogios por parte del equipo de la clínica. También puedes utilizar ADAPTIL Transport spray durante el trayecto en coche o hacer que tu perro lleve una ThunderShirt durante la visita para ayudar a calmar sus nervios. Muchas clínicas utilizan difusores ADAPTIL Calm en las salas de consulta para contribuir a que los perros se mantengan tranquilos.
En conclusión, ¡un perro mayor sí puede aprender nuevos trucos! Solo recuerda ser paciente, escuchar a tu perro y responder de forma adecuada a sus necesidades. Si encuentras dificultades durante el educación, no dudes en ponerte en contacto con un adiestrador canino cualificado de tu zona para recibir ayuda.
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